
1. Contexto general
Este 12 de junio de 2025, el presidente del Consejo de Ministros, Eduardo Arana, acude al Pleno del Congreso para solicitar el voto de confianza a su gabinete. La sesión se inició a las 9:00 a.m., con su exposición de la política general del Gobierno, seguida del debate y la posterior votación.
2. Umbral necesario para aprobar la confianza
Según el reglamento parlamentario, la aprobación requiere al menos 66 votos a favor (más de la mitad del número legal de congresistas). En el pasado reciente, gabinetes han superado este umbral gracias a apoyos ponderados; sin embargo, la situación actual es más incierta y presionada.
3. Apoyos confirmados
Hasta el momento, sólo cuatro bancadas han manifestado públicamente su respaldo:
- Somos Perú (7 votos)
- Honor y Democracia (5 votos)
- Alianza para el Progreso (APP) (14 votos, condicionados a compromisos).
Esto representa un total inicial de aproximadamente 26 votos a favor, insuficientes para garantizar la aprobación.
4. Escenario de indecisos y opositores
- Bancadas críticas como Podemos Perú, Renovación Popular, Perú Libre, Acción Popular, Bancada Socialista, entre otras, suman más de 70 votos en contra.
- Fuerza Popular (24 votos) ha mantenido silencio, aunque su participación podría resultar decisiva. Se presume que podrían alinearse con el Ejecutivo tras escuchar la exposición.
5. Debate y dinámica parlamentaria
La duración del debate fue acordada en tres horas, con reparto equitativo de tiempo entre las bancadas y un minuto para cada congresista no agrupado. El enfoque se dirigió a la exposición del plan de gobierno, con especial atención a temas de seguridad ciudadana, reactivación económica y combate a la minería ilegal, elementos clave requeridos por congresistas indecisos.
6. Escenario y expectativas
- Si obtiene al menos 66 votos, el gabinete mantendrá su respaldo y continuará en funciones.
- Si no alcanza el umbral, se produciría una crisis constitucional, lo que implicaría la renuncia del premier y de todos los ministros.
El gabinete Arana se presenta, por tanto, en una sesión clave para su sobrevivencia. Con apoyos limitados y fuerte oposición, la sesión promete definirse por la capacidad del premier para convencer a las bancadas indecisas, con el horizonte político nacional siguiendo cada movimiento.



