
En un mensaje enfático durante un acto oficial, el alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, exigió al nuevo Gabinete Ministerial del Gobierno actuar con firmeza frente a la creciente ola de criminalidad en el país. El burgomaestre advirtió que si no se adoptan medidas efectivas contra el sicariato y la extorsión, los ministros deberán abandonar sus cargos.
Exigencia de acciones concretas
López Aliaga hizo un llamado directo a las nuevas autoridades del Ejecutivo, señalando que el principal desafío del Perú en la actualidad es el avance de la delincuencia organizada. En su declaración, indicó que el país no puede seguir tolerando el incremento de asesinatos por encargo y las amenazas sistemáticas que afectan a comerciantes, transportistas y ciudadanos en general.
Criminalidad como prioridad nacional
La preocupación por la inseguridad ciudadana se ha intensificado en los últimos meses, especialmente en regiones como La Libertad, Piura y Lima Metropolitana, donde los casos de extorsión y homicidios se han vuelto recurrentes. En ese contexto, la advertencia del alcalde apunta a que el nuevo Gabinete debe asumir como prioridad nacional el combate frontal al crimen.
Relación con el Ejecutivo en observación
Aunque el alcalde de Lima no forma parte del Ejecutivo, sus declaraciones tienen peso político por su influencia dentro del sector conservador y su visibilidad pública. La advertencia también refleja una tensión creciente entre el Gobierno central y algunas autoridades regionales y municipales, que demandan mayor liderazgo y coordinación en materia de seguridad.
Llamado a la responsabilidad institucional
Finalmente, López Aliaga exhortó al nuevo Gabinete a actuar con celeridad, recordando que el tiempo para obtener resultados es limitado. “Si no solucionan el sicariato y la extorsión, se irán a su casa”, afirmó. Sus palabras se suman al coro de voces que exige al Ejecutivo respuestas firmes, estrategias articuladas y resultados medibles en el corto plazo.



