
La Comisión de Fiscalización del Congreso ha citado al ministro de Economía y Finanzas, José Arista, para que explique los fundamentos técnicos y legales que respaldan el reciente incremento de la remuneración de la presidenta de la República, Dina Boluarte, que ahora supera los S/ 35,000 mensuales.
Motivo de la citación y preocupación parlamentaria
La decisión de convocar al titular del MEF surge tras conocerse que el salario presidencial fue elevado mediante una norma administrativa que ha generado críticas desde diversas bancadas, incluyendo voces que cuestionan la oportunidad y la justificación del incremento, considerando el actual contexto económico que afronta el país.
La Comisión busca esclarecer si existió un procedimiento adecuado, si se cumplieron las normas presupuestales y si hubo participación directa del Ministerio de Economía en la aprobación de esta medida. También se indagará si otros altos funcionarios del Ejecutivo habrían recibido beneficios similares.
Contexto político y repercusión social
El aumento de la remuneración presidencial ha generado polémica no solo en el Congreso, sino también entre sectores de la ciudadanía, especialmente en medio de las dificultades económicas que enfrenta la mayoría de peruanos, con altos niveles de informalidad, desempleo y un encarecimiento sostenido del costo de vida.
Parlamentarios de distintas bancadas han cuestionado la «falta de sensibilidad política» del Ejecutivo y demandan mayor transparencia en el uso de recursos públicos. Algunos incluso han solicitado revisar y anular la disposición que autoriza dicho incremento.
Postura del Ejecutivo y próximos pasos
Hasta el momento, el Ejecutivo no ha emitido una declaración oficial amplia sobre la polémica, aunque se presume que el ministro Arista responderá detalladamente ante la Comisión en los próximos días. De no encontrar justificación suficiente, algunos congresistas evalúan presentar una moción de interpelación o recomendar una sanción política.
La citación al ministro se suma a otros cuestionamientos recientes hacia el gobierno de Boluarte, reforzando el clima de tensión entre el Legislativo y el Ejecutivo.



