Gremios de pescadores artesanales de la provincia de Huaura han alzado su voz de protesta para denunciar que, a cuatro años del devastador desastre ecológico de la Refinería La Pampilla (Repsol), cientos de familias huachanas siguen sin ser reconocidas oficialmente como afectadas.
En una reciente asamblea, los hombres de mar solicitaron el apoyo inmediato del alcalde provincial de Huaura, exigiendo que la municipalidad lidere un nuevo proceso de empadronamiento que incluya a quienes quedaron fuera del padrón inicial gestionado por el Gobierno central y la empresa Repsol.
«El mar no tiene fronteras y la contaminación afectó nuestra pesca diaria. Sin un padrón municipal validado, no podemos acceder a los bonos ni a las compensaciones por lucro cesante», señalaron los dirigentes locales, quienes denuncian una exclusión sistemática del sector en el norte chico.
Los gremios no descartan realizar movilizaciones hacia la ciudad de Lima en coordinación con pescadores de Ancón, Chancay y Aucallama si no se instala una mesa de diálogo efectiva con presencia de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM)



