
Lo que fue anunciado como la obra emblemática de la gestión municipal terminó convertido en uno de los mayores símbolos de incumplimiento político. El proyecto para transformar el Estadio Segundo Aranda Torres en el llamado “Bernabéu huachano” quedó, hasta hoy, en discursos, maquetas y publicaciones de campaña.
Durante su candidatura, el alcalde provincial de Huaura, Santiago Cano, aseguró con frases grandilocuentes y comparaciones con el estadio del Real Madrid que el principal escenario deportivo de la ciudad sería modernizado y convertido en un recinto de primer nivel. La promesa generó expectativa en la población, en los clubes de la Copa Perú y en cientos de jóvenes deportistas que hoy siguen utilizando una infraestructura que arrastra las mismas limitaciones de hace años.
- Una obra que no avanza
- A más de media gestión, la realidad es otra:
- No se ha concretado la transformación integral anunciada.
- La tribuna norte sigue siendo una deuda pendiente.
- No existe una fecha clara de culminación.
El presupuesto del proyecto se incrementó sin resultados visibles.
Las recientes declaraciones del propio burgomaestre, en las que señaló que “se está dejando el camino” para que la obra se ejecute en el futuro, han sido interpretadas como la confirmación de que el megaproyecto ofrecido en campaña no se realizará en su gestión.
El principal escenario deportivo, en el abandono
El Estadio Segundo Aranda Torres, con capacidad cercana a los 10 mil espectadores y escenario de las principales competencias futbolísticas de la provincia, continúa:
- con infraestructura que requiere modernización,
- con servicios limitados para el público,
- sin las mejoras estructurales prometidas.
- Para la población deportiva, el llamado “Bernabéu huachano” pasó de ser un símbolo de progreso a representar una oportunidad perdida.
De la popularidad al desgaste político
El tema del estadio se ha convertido en el ejemplo más citado por los críticos de la gestión de Cano, a lo que se suman:
- las constantes polémicas políticas,
- los cuestionamientos por su relación con regidores y funcionarios, y el uso de redes sociales para responder a sus detractores.
Quienes antes lo respaldaron hoy señalan que el alcalde pasó de ser una figura con alta aprobación a un personaje marcado por el desgaste y la confrontación.
El factor electoral
En un escenario preelectoral, el incumplimiento de esta promesa pesa. Diversos sectores advierten que Huacho no puede repetir el error de elegir autoridades que basen sus campañas en proyectos sin sustento técnico ni financiero.
El estadio que pudo convertirse en el motor del deporte provincial y en un espacio para eventos regionales permanece como testigo de una gestión que ofreció una transformación histórica y que hoy no puede mostrar resultados.
Una pregunta que queda en el aire
¿Por qué se ofreció una obra de esa magnitud sin garantizar su ejecución?
La respuesta, por ahora, no está en el concreto ni en las tribunas, sino en la memoria digital de una campaña que prometió un “Bernabéu” y dejó un proyecto inconcluso.
Fuente: El chaski



