
Lima será la sede de la final de la Copa Libertadores el próximo 29 de noviembre, anunció este lunes la presidenta Dina Boluarte, tras reunirse con el presidente de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), Alejandro Domínguez, en el Palacio de Gobierno.
Afirmó que Lima va a tener «la fiesta deportiva más grande que tiene el fútbol sudamericano», la cual será retransmitida a 195 países en simultáneo, con una potencial audiencia de 5.000 millones de personas.
«No tengo dudas de que los limeños, Perú, están a la altura de este desafío», expresó el titular de la Conmebol.
Domínguez declaró, posteriormente, a los medios que «volver, 6 años después, a la misma ciudad donde empezó» le «llena de gratificación».
Explicó que Lima fue presentada a través de la FPF y que, sin su predisposición y proposición, no hubieran logrado esa elección.
El directivo recordó que en 2019 hubo un beneficio de 60 millones de dólares para la ciudad sede de la final y que el año pasado, en Buenos Aires, esa cifra rondó los 80 millones de dólares.
También aclaró que todavía no está decidido en qué estadio limeño se disputará el partido.



