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POLITICA, HACER POLITICA Y ETICA

Contexto


La política peruana está sufriendo una crisis que debe ser entendida, con la
urgencia de mirar los acontecimientos del país que involucran la perspectiva
de vida de todos los ciudadanos de la patria. Los actos políticos que
observamos día a día no se han gestado ahora y sí son consecuencias de cómo
se ha concebido la política en el país. Una urgencia que tiene que ver con la
historia del presente, con los pasos dados en la ida del país para comprender
cómo se ha perdido el curso conductor de la ética, y que se permite
comprender cómo se ha descompuesto la conducta humana hacia misma. Hoy
en día podemos hablar de política y ello nos lleva a su función natural que
estructura un modelo de vida y que su resultado esperado es la experiencia
de bienestar para todo ciudadano; hacer política es cómo nos
comprendemos, en esa interrelación humana genuina que nos dispone
próximos, coparticipes de un mismo destino en todas las formas de vida en los
espacios, con las capacidades propias y una visión de la vida y la tierra; toda
construcción humana tiene un base sobre la que se puede sustentar el acto
humano para con otro, y eso nos da las fuentes propias de quienes escribieron
la vida, y ello tiene que ver que toda inspiración humana es sobre pilares de
valores, que luego explican nuestras propias condiciones humanas en la vida.


La política


La política hoy es un campo donde impera el poder sin el sentido mayor del
contenido de lo que es política como premisa formativa, el sentido de forjar
una sociedad y el sentido prospectivo de la misma para las condiciones
humanas todas.


La acción del presente modelo democrático esta en modo delincuencia que
está tomada y conducida por sociópatas, cuyo patrón de comportamiento es
vivir de la forma más descarnada posible, degenerando la condición humana
de la sociedad peruana y de los demás para facultarse el dominio, dispuestos
a arrasar a quien creen en su oponente posible. Lo lamentable es que por los
resultados de la gesta antisocial del modelo es que ha corrido como plaga a
todos los sectores de la sociedad la toma de los poderes independientes,
convencer a los medios de comunicación a no ser críticos y pasar a ser
comparsas del modelo antisocial, han generado leyes que normalice el
modelo delincuencial, ha convertido al TC en un estandarte defensor de este
modelo constitucional ilegítimo y de paso refrendar el nivel delincuencial de
la academia peruana. Este modelo democrático es significativo en la medida
que nos muestra que existe un daño en el ADN de la política.


Este modelo político cuenta con notables esfuerzos para normalizarlo en la
ciudadanía viciando todos sus actos, convenciendo que no es posible alcanzar
otro nivel de vida por derecho de ser cohabitante de este país, no hay una
estructura de estado que promueva el capital humano. La sociedad necesita
convencerse que su destino será precario si sigue estas consignas de este
llamado modelo democrático. No tiene la perspectiva de abrir los ojos, no
tiene alma humana posible que pueda dar cuenta de las razones del por qué
éstas condiciones de vida para el país y los millones de ciudadanos afincados
en nuestras regiones que sufren cronicidad de dolor por la vida toda.


A estar en la ola electoral, en este modelo democrático cruel, no existe
fundamento humano que pueda sustentar este modo de comprender la
política, y ya observamos cómo la agenda no es una propuesta con sentido
humano, sino que el esfuerzo está en afincar el desastre de cómo se entiende
la política. No existe un ápice de rubor en esta clase política. Allí vemos rostros
que, a pesar de haber recibido cárcel, sentencias, denunciados, ser
organizaciones políticas criminales por las razones de su militancia, todos
crean que tienen razones justificadas para sentirse aptos para una nueva
elección. Eso es una muestra que la política está viviendo de sus miserias.


Hacer política


Si hay un cambio en el ADN de la política, por el grupo de sociópatas que
ocupa, gestiona y decide en el país, entonces las referencias del hacer política,
en función al concepto original no existe en la práctica y que estar en algún
nivel del estado no es generar condiciones de mejores condiciones de vida
para todos, en el concepto de desarrollo, la ecología de la misma, la visión
social cristina, la ergonomía política, humanista.


Esta parte es sustanciosa en la medida que si la política está bien orientada y
el acuerdo es generar mejores condiciones de vida, dar valor a los espacios
existenciales del ciudadano, propiciar ingeniería de desarrollo de los talentos
ciudadanos y generar los acuerdos es entonces que el hacer política es
construir una prospectiva país donde el ciudadano va a expresar sus mejores
conductas y a expresar en todas las libertades humanas el sentirse bien, dar
cuenta de la vida, fundamentar la existencia con la riqueza de sus actos,
sentirse emocionalmente saludable en toda forma de sus emociones,
pensamientos, conductas y creación de su propia identidad de clan en sus
regiones de vivencia.


Hacer política no es pensar en obras frías, que depredan la tierra,
descomponen su energía, la convierten en un lugar de dolor, sufrimientos,
lágrimas, gritos del alma que deciden callar por temor, silenciar hasta sus
propios silencios. Encontrar que la capacidad intelectual del ser humano es
para esto es frustrante. Que se justifique el horror en la gestión de la política
quiere decir que el modelo meritocrático no es el que nos han vendido sino es
más trampa del mismo modelo democrático sociópata.


No hay ser humano que pueda resistir la forma cómo se pueda justificar el
hecho de hacer política. La comprensión es que el futuro es incierto para volver
a un modo razonable de pensar otra vez cómo hacer política. La ambición ha
contaminado todo. No es posible encontrar un espacio para oxigenar la vida
del país.


El impacto del modelo es que ha logrado una agenda carrilera, un modelo sin
vínculos de modo que la inteligencia de la meritocracia se entretiene con
modelo panfletario para entretener con programas donde el objetivo es
acrecentar brechas que debe ser intersectoriales, silenciar toda voz que llegue
a la conciencia que las cosas no están cómo debe ser.


Poner en valor las capacidades humanas es una agenda interrelacional,
integrada, relacional, de vertientes complementarias, en otras palabras, la vida
debe enriquecerse en la medida que seamos capaces de exponer nuestras
lecturas, desear ser mejores humanos, tener una visión de la vida enriquecida.
Poner en valor la voz, los sentimientos, las expresiones humanas, los deseos
de una vida superior, el deseo de trascender, de escribir y vivir los sueños.


La ética en la política


El sin sentido de la política se observa en dos ejes la prospectiva y la ética.
Todo acto humano tiene el sentido profundo de hacer el bien, reconocer,
aceptar, acoger, promover, gestionar, construir una ingeniería que genere las
condiciones más humanas en toda comunidad que represente el sentido
trascendente de la vida.


El sólo hecho de pensar la vida, es una cuestión ética hacia dónde regir
nuestros esfuerzos. El instinto humano no puede haber olvidado su esencia. Y,
si hay un gran esfuerzo en la medida que todo se va viciando. Pensar y
participar en un partido corrupto, ya es ir contra la ética, ya es ir a
contracorriente de la vida de todos. El haber sido sentenciado, también lo es.
El justificar a un corrupto, quiere decir que quien lo pregone está entregando
un legado a su descendencia. El ser parte de una correlación que rompe
derechos, quiere decir que debería pensar con urgencia en un cambio de su
ADN, no es heredable.


Ser parte de este modelo democrático corrupto es estructurar la gestión
adecuando sus normativas y reglamentos internos, y es obra del modelo
meritocrático. Y, pobres muy pobres el actor profesional que ha cambiado su
juramento ético, que debería sentirse reforzado por el ADN ético de la
estructura familiar, del clan, sea quien conduzca este drama país.
Requerimos construir un discurso en todos lados sobre la verdad que es la voz
de la ética. Siendo así la ética viabiliza la autoconstrucción sobre las fuentes de
la vida, el talento, la genialidad, expresiones de la vida, resaltar las vivencias
saludables de la ergonomía de la vida. La verdad nos lleva a sentir lo más
lejano como la meta. Los sueños todos, vienen si aprendemos a observar el
horizonte y dejarnos llevar por los sueños, el despertar de la vida, el amor,
sentir la heredad limpia en nuestras expresiones. Eso provoca la ética hacia la
vida.
Decía Aristóteles “La felicidad es la actividad del alma conforme a la virtud”,
sobre la síntesis del ideal de eudemonía, en su escrito Ética a Nicómaco.
Perder el miedo a hablar de nuestro destino de sentir la maravilla de la vida en
todas sus expresiones en nuestros sistemas biológicos. Humanizar todo para
sentir la belleza de nuestras condiciones, proyectar nuestro interno, si nos
referimos a Giovanni Pico della Mirandola, en sus discursos sobre la dignidad
del hombre “…que el hombre, familiar de las criaturas superiores y soberano
de las inferiores, es el vínculo entre ellas; que, por la agudeza de los sentidos,
por el poder indagador de la razón y por la luz del intelecto, es intérprete de la
naturaleza; que, intermediario entre el tiempo y la eternidad…”


Conclusiones


La experiencia de vida en nuestro país requiere ingresar a un cambio, es lo
urgente, pero ese cambio debe ser de la propia esencia humana. Nuestros
niños y adolescentes, así como la experiencia bañada en tanto caminar en la
vida, los adultos, nuestros ancianos. Es decir, escuchar, interpretar el sentido
del lenguaje que viene del alma, así como de saber las verdades del camino.
Requerimos: Una educación que permita descubrir las capacidades,
integrarlas, construir procesos de integración, promover pirámides de
talentos, construir procesos de convivencia, codificación de realidades y
prospectiva, propulsada a promover todas las capacidades.


Un modelo productivo, que integre, estime la realización de las capacidades,
alcance de metas innovadoras y la genialidad del deseo de una sociedad
prospectiva, valoración de las capacidades e integradas a vivenciar fortalezas
y disfrutar de los resultados, saludable emocionalmente.


Un marco normativo tendiente a asegurar una prospectiva de la vida en un país
tan basto, donde las relaciones sean parte del modelo de gestión del país,
donde la práctica política participe en enriquecer metodologías de gobierno.
Donde la concepción de la prospectiva de país sea profundamente hacia la
verdad y de lo que ella se desprenda en los tiempos del modelo social.


Privilegio de las oportunidades para una libertad en la conducción valorando
el respeto y los derechos, como enfoque de capacidades del marco normativo,
justicia con equidad, donde las instituciones de la arquitectura del estado sean
garantistas de todas las condiciones humanas de sus comunidades. Aldo
Leopold, nos dice “Una cosa es correcta cuando tiende a preservar la
integridad, estabilidad y belleza de la comunidad biótica.” Hannah Arendt, en
cuanto a política, “la política necesita una esfera pública donde la verdad y la
acción colectiva se sostengan mutuamente”.


El modelo de gestión tiene que tener el acento en poner en valor las
capacidades humanas, no privilegio de los intereses ajenos a la razón humana.
La belleza es el marco de la ponencia del valor de la arquitectura de la vida. Ir
con todo por el florecimiento de las capacidades humanas, recordando la
eudaimonía aristotélica. Amartya Sen, señala que el desarrollo debe
entenderse como expansión de las libertades reales. La prospección es pensar
el futuro de nuestros pasos ahora, en el caso del modelo de gestión como una
realidad múltiple, es decir que hay muchas otras propuestas, pero uno decide
desde sus fuentes ser y asimilar conocimientos de resultados de la experiencia
para fortalecer así mismo y participar de otros espacios que aseguren la
propuesta o si es más enriquecerla. Según Balbi (2003) (citado en Mera, 2012):
“prospectiva territorial, prospectiva urbana”, igualmente Michel Godet, aporta
en esa dirección nos dice que la prospectiva es relacional: prospectiva de
seguridad, prospectiva organizacional, prospectiva competitiva, prospectiva
científica, tecnológica y de innovación, prospectiva social y prospectiva
comunitaria” (p. 28).


La próxima semana, Los tiempos de Navidad, el volver a nacer

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