
Concejo ratifica respaldo a regidores
El Concejo Metropolitano de Lima desestimó de forma oficial el intento de vacancia promovido contra 21 regidores que votaron a favor de aceptar una donación de trenes provenientes de los Estados Unidos. La propuesta de vacancia fue considerada infundada y desinformada por la mayoría de los integrantes del concejo, quienes defendieron la legalidad y conveniencia de la decisión tomada.
Durante la sesión, los regidores señalaron que la aprobación de esta iniciativa se dio en el marco de sus funciones como autoridades edilicias, y en base a informes técnicos que recomendaban aprovechar la oportunidad de modernizar parte del sistema de transporte de la ciudad capital.
Antecedentes del caso
La controversia surgió a raíz de una moción presentada por ciudadanos y sectores críticos que cuestionaban la legalidad y transparencia del proceso de aceptación de trenes usados provenientes del extranjero. Se alegaba una supuesta vulneración de procedimientos municipales, lo cual fue rechazado por los regidores implicados.
El alcalde Rafael López Aliaga respaldó públicamente a los regidores y calificó el intento de vacancia como una campaña de desinformación orientada a desacreditar el avance de proyectos de transporte urbano impulsados por su gestión.
Importancia del proyecto ferroviario
La donación de trenes por parte de instituciones norteamericanas busca contribuir con la renovación del sistema de transporte urbano en Lima. Según información técnica difundida por el municipio, estos trenes podrían ser adaptados para cubrir rutas de mediana capacidad, con el objetivo de descongestionar zonas críticas del tránsito limeño.
El Concejo Metropolitano afirmó que la aceptación de los trenes no representa ningún costo para la ciudad y que se trata de una gestión con fines públicos, priorizando el beneficio colectivo.
Posición del Concejo y llamado a la unidad
Durante la sesión en la que se archivó el pedido de vacancia, varios regidores hicieron un llamado a la ciudadanía para no dejarse llevar por discursos sin fundamento que obstaculizan el desarrollo urbano. Coincidieron en que, más allá de discrepancias políticas, es necesario actuar con responsabilidad frente a propuestas que tienen potencial para mejorar la calidad de vida de millones de limeños.
En esa misma línea, se exhortó a que el debate sobre los asuntos públicos se lleve con transparencia, pero también con rigurosidad técnica y sin desinformación que genere conflictos innecesarios.


