
En el marco del emblemático Caso Cócteles, el Ministerio Público ha presentado una nueva acusación formal contra Keiko Fujimori, lideresa del partido Fuerza Popular, solicitando una pena de 35 años de prisión por presuntos delitos vinculados al financiamiento irregular de sus campañas presidenciales.
Acusación fiscal y fundamentos jurídicos
La Fiscalía de Lavado de Activos acusa a Keiko Fujimori de liderar una presunta organización criminal dentro de su partido, la cual habría ocultado millonarios aportes de origen ilícito durante las campañas presidenciales de 2011 y 2016. Los delitos imputados incluyen lavado de activos, crimen organizado, obstrucción a la justicia y falsa declaración en procedimiento administrativo.
Según el requerimiento fiscal, la excandidata presidencial habría recibido dinero no declarado de grandes conglomerados empresariales, como parte de una supuesta red para encubrir el origen real de estos fondos bajo la fachada de aportes voluntarios y actividades sociales, conocidos como “cócteles”.
Imputaciones a su entorno político y empresarial
La nueva acusación no solo involucra a Keiko Fujimori, sino también a más de 40 personas entre exdirigentes de Fuerza Popular, empresarios y asesores. Entre los señalados se encuentran nombres clave de su entorno político que, según el Ministerio Público, habrían desempeñado roles funcionales para facilitar la canalización de fondos irregulares, ocultar documentos y coordinar versiones falsas ante las autoridades.
Implicancias políticas y respuesta de la defensa
Esta acusación se presenta en un contexto político sensible, a meses de definirse las candidaturas para las próximas elecciones generales. La defensa legal de Fujimori ha rechazado los cargos, calificando el pedido fiscal como «excesivo y carente de sustento probatorio», y ha reiterado que su clienta ha colaborado con todas las diligencias judiciales.
Asimismo, desde Fuerza Popular se sostiene que esta nueva acusación forma parte de una supuesta persecución política, mientras la opinión pública mantiene dividido el debate sobre la vigencia del liderazgo fujimorista frente a este proceso penal.
Próximos pasos judiciales
El Poder Judicial deberá evaluar si admite o no la acusación para iniciar el juicio oral correspondiente. De ser aceptada, este proceso se convertiría en uno de los juicios más emblemáticos de los últimos años, con una figura política de alta visibilidad enfrentando una pena que podría marcar un hito en la lucha contra la corrupción en el Perú.



