
Poder Judicial toma medida ante presuntos actos de corrupción en programa social
El Poder Judicial dictó 36 meses de prisión preventiva contra un especialista alimentario de la Unidad Territorial de Cajamarca del Programa Qali Warma, en el marco de una investigación por los presuntos delitos de organización criminal y cohecho pasivo impropio. Esta decisión forma parte de un proceso más amplio que busca esclarecer presuntas irregularidades en la ejecución del programa de alimentación escolar en dicha región.
El imputado, cuya identidad ha sido reservada por disposición judicial, es sindicado como parte de una red delictiva que habría favorecido a proveedores a cambio de beneficios económicos, afectando la transparencia del proceso de adjudicación y comprometiendo la calidad del servicio dirigido a miles de escolares en situación de vulnerabilidad.
Antecedentes del caso y gravedad de los hechos
La medida preventiva fue impuesta tras una evaluación detallada de los elementos de convicción presentados por el Ministerio Público, que incluyen registros de conversaciones, movimientos financieros y declaraciones de colaboradores eficaces. El juez del caso determinó que existen indicios suficientes de participación del imputado en una red organizada que operaba al interior del programa estatal, creado para garantizar alimentación gratuita y segura a estudiantes de escuelas públicas.
Los delitos investigados se agravan por el carácter social del programa Qali Warma, orientado a mejorar la nutrición infantil y reducir las brechas de acceso en zonas de pobreza. Las presuntas irregularidades no solo constituyen delitos contra la administración pública, sino que también afectan directamente a la niñez peruana, principal beneficiaria del servicio.
Medidas contra la corrupción en programas sociales
El caso ha generado preocupación en la opinión pública y ha reavivado el debate sobre la necesidad de reforzar los mecanismos de control y supervisión dentro de los programas sociales administrados por el Estado. Diversos actores han exigido una auditoría amplia en todas las unidades territoriales de Qali Warma y una revisión de los procedimientos de contratación de proveedores.
El Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis), ente rector del programa, ha manifestado su disposición a colaborar con las investigaciones y ha anunciado medidas administrativas para evitar la repetición de estos hechos.



