
El crimen organizado se fortalece en zonas sin presencia estatal
Tras el asesinato de 13 trabajadores en la provincia de Pataz, el ministro del Interior, Julio Díaz Zulueta, ofreció una declaración pública en la que advirtió que los hechos no corresponden únicamente a un problema de inseguridad, sino que reflejan una crisis más profunda y estructural en la región. Durante su intervención, el titular del sector reconoció la operación activa de redes criminales que se aprovechan de la débil presencia del Estado en diversas áreas clave.
Pataz: un territorio vulnerable al control criminal
El ministro señaló que en esta zona de La Libertad operan mafias vinculadas a la minería ilegal, el tráfico de armas y otras formas de delincuencia organizada, las cuales han consolidado su poder gracias a la ausencia sostenida del Estado, no solo en materia de seguridad, sino también en salud, educación y justicia. Este abandono prolongado ha permitido la consolidación de estructuras delictivas que hoy amenazan directamente la vida y los derechos de la población.
Estrategia integral en evaluación
Ante esta situación, el Ministerio del Interior ha anunciado que se está evaluando una estrategia de intervención más amplia, que no se limite únicamente al despliegue policial o militar, sino que integre un plan multisectorial con enfoque territorial. Según lo expresado, se requiere una política de presencia permanente, con inversiones sostenidas en servicios públicos, justicia y desarrollo económico local.
Reclamo de justicia y presencia del Estado
La ciudadanía exige acciones concretas, inmediatas y sostenibles para frenar el avance del crimen organizado en Pataz y otras zonas afectadas por dinámicas similares. Las familias de las víctimas, junto a líderes comunales y autoridades locales, insisten en que el Estado debe asumir su responsabilidad y recuperar el control de los territorios que hoy se encuentran bajo amenaza criminal.



