
En el marco de la lucha contra la criminalidad, la presidenta Dina Boluarte anunció la implementación de una medida que busca reducir la incidencia de delitos cometidos a través de teléfonos móviles. A partir del miércoles 2 de abril, el gobierno procederá con el bloqueo de 300,000 líneas sospechosas de estar vinculadas con actividades ilícitas, especialmente aquellas utilizadas en los penales para extorsiones y otros crímenes.
Durante la más reciente sesión del denominado Cuarto de Guerra, la mandataria enfatizó que esta iniciativa forma parte de una estrategia más amplia que prevé la eliminación progresiva de hasta 1.5 millones de líneas con registros irregulares. «Buscamos cortar las comunicaciones que permiten a los delincuentes operar desde las cárceles y otras redes delictivas», señaló Boluarte.
La medida también apunta a depurar el sistema de telecomunicaciones, asegurando que los dispositivos móviles registrados en el país cumplan con los estándares de seguridad y no sean utilizados con fines criminales.
El anuncio contó con la participación del jefe del Gabinete Ministerial, el Ministro del Interior y otras autoridades clave, quienes reafirmaron el compromiso del gobierno en la lucha contra la extorsión, el sicariato y el narcotráfico. En ese sentido, el ministro del Interior, Julio Díaz, destacó que combatir estas actividades es una prioridad absoluta para el Ejecutivo.
«Estamos tomando acciones concretas para frenar el accionar delictivo que afecta a miles de ciudadanos. No podemos permitir que los delincuentes sigan utilizando la tecnología para sembrar el miedo», afirmó Díaz.
Esta medida se da en un contexto de creciente preocupación por la seguridad ciudadana, en el que las cifras del Sistema Nacional de Defunciones (SINADEF) reflejan un incremento en los homicidios registrados en lo que va del año. Se espera que con estas acciones se logre una reducción significativa en los delitos cometidos mediante el uso de líneas telefónicas irregulares.



