
Solo el 3% de los peruanos respalda a la presidenta, según encuesta nacional
Un reciente estudio de opinión pública ha revelado que la gestión de la presidenta Dina Boluarte atraviesa su momento más crítico desde el inicio de su mandato. Apenas el 3% de los encuestados expresó su aprobación al gobierno, mientras que un abrumador 94% manifestó su desaprobación. Este resultado refleja una creciente insatisfacción ciudadana en torno al desempeño del Ejecutivo en temas clave como seguridad, transparencia y liderazgo político.
Factores que explican la caída en la aceptación
Entre las principales razones que explican esta baja aprobación se encuentra la percepción de una respuesta insuficiente frente al avance de la criminalidad en el país. Sectores amplios de la población consideran que el gobierno ha minimizado el impacto de la violencia organizada, sin presentar soluciones efectivas o sostenibles.
Adicionalmente, las investigaciones en curso que involucran a la presidenta, como el caso de bienes de lujo no declarados, han afectado su imagen pública. La falta de explicaciones convincentes y la demora en esclarecer los hechos han contribuido a deteriorar aún más la confianza de la ciudadanía.
Impacto político en el Ejecutivo
La crisis de credibilidad no solo afecta a la jefa de Estado. El primer ministro también ha sido alcanzado por la impopularidad, especialmente debido a su firme defensa del gobierno en medio de los cuestionamientos. Su respaldo incondicional a la presidenta ha sido interpretado por muchos sectores como una falta de autonomía y liderazgo propio, lo que ha impactado negativamente en su valoración.
Escenario complejo para el gobierno
Este desplome en los niveles de aprobación coloca al gobierno en una situación de debilidad política, limitando su capacidad de gestión y negociación frente al Congreso, los gobiernos regionales y la ciudadanía. Analistas advierten que, si no se producen cambios sustanciales en el estilo de gobernar, la administración Boluarte podría enfrentar mayores niveles de presión social e institucional.
Perspectivas hacia adelante
Frente a este panorama, diversos sectores políticos y sociales han comenzado a exigir medidas urgentes que permitan recuperar la confianza ciudadana. Entre ellas, se plantea la necesidad de impulsar reformas, reforzar la seguridad interna y garantizar transparencia en la función pública.
La presidenta enfrenta ahora el desafío de reconectar con la población, mostrar resultados concretos y responder con claridad a los cuestionamientos que han erosionado su legitimidad.



