
Un lamentable accidente acabó con la vida de Kelvin Willi Rodríguez Escobar, un joven de 32 años natural de Cajamarca, quien falleció tras caer desde la azotea de una vivienda ubicada en la calle Áncash. El fatal suceso deja a una esposa en la orfandad y a una pequeña niña de apenas un año y diez meses sin el sustento de su padre.
Según el desgarrador testimonio de su pareja, Flor Cóndor Huamanga, el accidente ocurrió durante la madrugada. Rodríguez Escobar se encontraba en estado de ebriedad y había subido a la azotea del inmueble. Pese a los reiterados pedidos de su esposa para que bajara a descansar —el último cerca de la una de la mañana—, el hombre se habría negado a abandonar la parte alta de la casa.
No fue sino hasta las 07:30 a.m. de hoy cuando Flor Cóndor realizó el macabro hallazgo. Al notar su ausencia, descubrió que Kelvin había caído al segundo piso de la vivienda colindante. «Su cuerpo estaba tendido agonizando; pedí auxilio y tratamos de sacarlo hacia la calle, pero dejó de existir», relató entre lágrimas la madre de su hija.
Al lugar arribaron efectivos de la Policía Nacional, Serenazgo y peritos de criminalística. Representantes del Ministerio Público también se hicieron presentes para proceder con la identificación oficial y ordenar el levantamiento del cadáver hacia la morgue central del Hospital Regional de Huacho.
Los familiares han solicitado a las autoridades que se agilice la entrega del cuerpo sin la necropsia de ley, con el fin de trasladar los restos lo antes posible hacia Bambamarca, Cajamarca, donde reside el resto de su familia y se planea realizar el sepelio.
Dada la precaria situación en la que queda la viuda y su menor hija, se ha iniciado una campaña de solidaridad. Las personas que deseen colaborar con los gastos de traslado y sustento de la menor pueden realizar sus donaciones a través de la aplicación YAPE:
- Número: 900 577 760
- A nombre de: Flor Cóndor Huamanga



